Modos “infalibles” de equivocarse…

Cuando en la vida se toman decisiones, se asumen riesgos… Buscamos no equivocarnos, hacemos todo lo posible para acertar, y eso es bueno, aunque, con eso y con todo, a veces nos equivocamos. No somos “infalibles”. No hay modos “infalibles” de acertar. Hay, sin embargo, tres caminos “infalibles” para tomar decisiones equivocadas, y, sorprendentemente, a veces nos metemos por esos caminos a la hora de decidir.

Tres caminos “infalibles” para tomar decisiones equivocadas

El primero de ellos es decidir desde el quedar bien ante los demás, decidir aquello que pienso que tendrá menos coste de imagen, aquello que suscitará más aplauso, o, al menos, aquello que no supondrá rechazo. O decidir para subir en consideración, en el escalafón, para que se fijen en mí… Decidir desde ahí conduce, más pronto o más tarde, a la insatisfacción y a la vulnerabilidad. A la insatisfacción porque mi elección no coincide con mi deseo profundo, a la vulnerabilidad porque si algo es volátil y variable son los estados de opinión ajenos…

El segundo es decidir sin preguntarse antes “qué es lo que me mueve a tomar esa decisión”. Pero lo que me mueve de verdad… Porque decidir sin valorar qué afecto es el que me está moviendo a tomar esa decisión, es camino de equivocarse. Se trata de caer en la cuenta no de lo que decimos que nos mueve, sino de lo que nos mueve de verdad. Como personas, estamos llenos de afectos, y eso es bueno porque si no los tuviésemos seríamos inhumanos. Pero se trata de ser lúcidos sobre cuáles son esos afectos y cómo se articulan en nuestro interior.

Finalmente, otro modo “infalible” de equivocarse es decidir desde el miedo, o no decidir por miedo. Porque el miedo deforma completamente la visión de la realidad. El miedo agiganta la dificultad o hace ver dificultades por todas partes, las reales y las fantasmagóricas. El miedo empequeñece hasta anularla nuestra fuerza y nuestra capacidad de hacer frente a la dificultad. Y la victoria contra el miedo no se llama temeridad, sino confianza.

Darío Mollá SJ