Ganancia de “Perdedores”

La escena sucede en una noche de sábado a domingo en un pub de una capital española. Un grupo de amigos/as comenta que “X” les ha dicho que va a ir al noviciado de los jesuitas. Entre copa y copa se vierten opiniones sobre el tema: unas más respetuosas, otras incluso groseras; algunos no saben de qué va eso, otros simplemente manifiestan su sorpresa. Y al final, alguien comenta: “Bueno, ya sabéis que “x” ha sido siempre un “perdedor””… Y aquí concluye el tema: se ha pronunciado la palabra maldita y condenatoria. Este no es país ni sociedad para “perdedores”.

¿qué quiero ganar? ¿qué temo perder?

Evangelio de Lucas, capítulo 9, 24-25: “Quien quiera salvar su vida la perderá; pero quien pierda su vida por mí la salvará. ¿Qué le aprovecha al hombre ganar el mundo entero si se pierde o se malogra”. ¿Quién es el perdedor, quién el ganador? ¿Qué es lo que se pierde, qué es lo que se gana? Seguir a Jesús ¿es de ganadores o de perdedores?

Son preguntas que alguna vez en la vida nos hacemos, y que sólo admiten una respuesta personal. Al final, cabe preguntarse ¿qué quiero ganar? ¿qué temo perder? Si quieres ganar una vida con sentido pleno; una tarea que, aunque te canse a veces, te va a llenar de gozo; la experiencia de sentirte querido y querer a muchísima gente; el compartir el día a día y los sueños que trascienden los días con compañeros… esta Compañía es un buen camino.

Pero además hay algo decisivo: el garante no eres tú mismo, ni nadie que pueda engañar o fallar… El garante es Él, Jesús de Nazaret. Porque no es sólo que tú te comprometes con Él, sino, sobre todo, que Él se compromete contigo… Y Él no se echa nunca para atrás…

Dario Mollá sj