No somos un club de fans...

Ni siquiera el club de fans de Jesucristo…. Y te explico por qué, y cuáles son las diferencias, que son importantes…

- No somos un club de fans, porque Jesús no quiere gente que le admire, sino amigos que le sigan y le ayuden. Jesús no pretende batir el récord guiness de “followers”, ni ser un permanente “trending topic”. Jesús llama a la gente porque tiene compasión de tanto sufrimiento como hay en el mundo (“Llamando a sus doce discípulos les dio poder… para sanar toda clase de enfermedades y dolencias” nos dice Mateo 10, 1). Y como es tanto el sufrimiento, tan reiterada es la llamada…

No somos un club de fans

- No somos un club de fans, porque seguir a Jesús no es compatible con todo, sino que has de romper con muchas cosas y muchas personas, porque pide exclusividad y no es una anécdota en tu vida ( ni para ratos libres, ni para las cálidas noches del verano…), sino es algo que la transforma en algo nuevo y más libre…

- No somos un club de fans, porque en el club de fans se es anónimo, se forma parte de una masa cuyo único vínculo es la admiración por el “ídolo”, y en el seguimiento de Jesús en la Compañía nos hacemos “compañeros”; el seguimiento de Jesús, nos vincula de modo entrañable, en vida y proyectos, y nos hace corresponsables los unos de los otros…

Y precisamente por eso, porque no somos un club de fans, vale la pena que te plantees si te unes a nosotros.

Darío Mollá SJ

Dibujo: Beatriz Padrón