La máquina del tiempo

Una de las palabras que están más de moda hoy en día en ambientes de Iglesia es la palabra discernimiento. Tomar decisiones en la vida, en consonancia con la voluntad de Dios es un reto mayúsculo. Pero estamos en unos momentos en los que se nos puede olvidar un ingrediente clave en el proceso de decidir: el tiempo. 

Todas las decisiones de nuestra vida, cuando han pasado el filtro del tiempo, es cuando adquieren una consistencia MAYOR. 

el tiempo es un ingrediente clave para la toma de decisiones

 No tiene sentido decidir casarse con alguien cuando apenas conoces a la otra persona; ni tampoco tiene sentido dejar una opción de vida ante la aparición repentina de una duda. Permitirnos una mayor perspectiva en nuestra visión permite evitar la precipitación, y dejar que otros puedan opinar, también nos hace menos propensos a autoengaños.

San Ignacio, en una de las reglas de discernimiento, habla de hacer frente a la desolación. Darnos tiempo implica que aceptamos que no tiene sentido decidir desde la euforia, como tampoco tiene sentido hacerlo desde "el bajón". Esta perspectiva paciente es la que nos acerca más a lo que Dios quiere de nosotros: una vida más centrada en Él; una vida, en definitiva, que nos hace más felices.