Agradeciendo

Si tuviera que decir qué elemento es clave en una historia de vocación lo tendría claro: el agradecimiento. Ante la aparente dificultad a la hora de elegir, la pregunta que se nos plantea es sobre el agradecimiento (como nos dice Darío Mollá en Cinco tipos de mermelada.

 Y hablamos de agradecimiento más que de estrategias, de ‘pros y contras’, de libros de discernimiento, de búsquedas en libros o personas. Sencillamente: tú y Dios. Gustar, en la soledad del rincón de tu habitación donde rezas, o en el banco de esa iglesia donde nadie te conoce, o callejeando por tu barrio observando los rostros de la gente.

Ante la aparente dificultad a la hora de elegir, la pregunta que se nos plantea es sobre el agradecimiento

 Agradecer la vida que cada día te es concedida a manos llenas. Ser consciente del abismo que hay entre lo que Dios nos da y lo que nosotros damos. Cuando uno se hace consciente de esta diferencia, es cuando la admiración entra en escena y surge la pregunta: ¿cómo responder ante Alguien que me lo ha dado todo?