Asegurar la dirección

El futuro es algo que normalmente nos da miedo, pero que debemos encarar como esperanza. No podemos conocer el futuro, ya que nuestra vivencia está en un constante presente y nuestro recuerdo se ancla necesariamente en el pasado. Digo esto porque, la única manera de saber que en el futuro no nos vamos a arrepentir de algo es mirando hacia el presente y hacia el pasado.

la única manera de saber que en el futuro no nos vamos a arrepentir de algo es mirando hacia el presente y hacia el pasado

En mi caso concreto, si miro a mi presente, me siento feliz y en mi sitio (cosa que me parece un privilegio, conociendo a tantas personas que viven por inercia y se sienten desubicadas en su contexto). Pero es que, si miro hacia el pasado, a mis doce años como jesuita, veo que todo tiene sentido y que no cambiaría por nada todas las vivencias y toda la entrega a Cristo en la Compañía. Así que, si la única manera que tengo de encarar el futuro con esperanza es mirar hacia el presente y el pasado, creo que seguiré sin arrepentirme de la opción tomada.