Un bicho raro

 Ciertamente ser religioso es algo poco frecuente fuera del ámbito de la Iglesia. Incluso suena raro para muchos cristianos. Recuerdo que, cuando decidí entrar en la Compañía de Jesús, a menudo me sentía incómodo pensando en la reacción que tendrían mis amigos cuando se enterasen del paso que quería dar. Mi círculo de amigos es muy heterogéneo y algunos de ellos son muy críticos con el hecho de creer en Dios, con el "cristianismo cultural" y, sobre todo, con la iglesia católica. No obstante, me sorprendió mucho que las personas que más se "molestaron" con mi decisión fueron personas católicas "practicantes".

la vocación religiosa es muy contracultural

Creo que una característica muy importante de la vocación religiosa es que es muy contracultural, sea cual sea el contexto social de uno. Teniendo esto en cuenta, me parece que lo más importante es acudir siempre a la honestidad y la sinceridad: me parece un error tratar de disimular lo que es en realidad la vida religiosa o explicarlo a medias por el miedo a que otros se escandalicen o no lo entiendan.

En mi caso, cuando mis amigos se dieron cuenta de que realmente me sentía llamado a ser jesuita; de que, a pesar de mi determinación, también dudaba; de que tenía mi propio criterio y no era una marioneta a la que le habían lavado el cerebro; entendieron que mi decisión era sincera. Por supuesto podía ser una decisión equivocada (alguno aún lo piensa), pero no era deshonesta conmigo mismo y con los demás.