Testimonio

El Sueño de Dios

por

El día de su ordenación diaconal, Iñigo Alcaraz, en nombre de sus ocho compañeros jesuitas, expresó así el profundo agradecimiento que sentían.

Según sus palabras, lo verdaderamente importante en la vida no es propio, sino recibido. Y es que, tras un largo proceso de formación, uno llega a reconocer que «el sueño de Dios es siempre más grande que cualquier proyecto personal».