Testimonio

Para siempre

por

Los votos del jesuita son para siempre… ¿De verdad se puede comprometer uno a algo así? ¿No da miedo una decisión que te compromete de por vida?

Estos compañeros jesuitas nos cuentan cómo viven los votos de pobreza, castidad y obediencia en la Compañía de Jesús. Una y otra vez se repite la idea de que esta vocación no depende de sus propias fuerzas, sino de la fidelidad de Dios.

De repente, de manera sorprendente, el «compromiso para siempre» les lleva a hablar espontáneamente de libertad, de plenitud, de compañía, de fidelidad en el día a día…