Alberto Hurtado SJ

- Muy buenas, Alberto Hurtado. Gracias por atendernos, seré breve. ¿Cómo se te ocurrió fundar el Hogar de Cristo en Chile, obra que está extendida en más de 60 ciudades de Chile y en unas 800 obras desde Hospederías, Hogares de mujeres, de niños y de ancianos, talleres, policlínicos, hospitales, casas de rehabilitación para drogadictos, entre otras cosas?

¿Cómo podíamos seguir así? Esa noche no había dormido y creo que a ustedes les hubiera pasado lo mismo al ver lo que me tocó ver. Iba llegando cuando me atajó un hombre en mangas de camisa, a pesar de que estaba lloviznando. Estaba demacrado, tiritando de fiebre. Ahí mismo, a la luz del farol, vi cómo tenía las amígdalas inflamadas. No tenía dónde dormir y me pidió que le diera lo necesario para pagarse una cama en una hospedería. Hay centenares de personas así y son todos hermanos nuestros, hermanos realmente, sin metáfora. Cada uno de esos hombres es Cristo. ¿Y qué hemos hecho por ellos?

- ¿Cómo empezar ante tanto sufrimiento?

Comienza por darte. El que se da, crece. Pero no hay que darse a cualquiera, ni por cualquier motivo, sino a lo que vale verdaderamente la pena. Al pobre en la desgracia. A esa población en la miseria. A la clase explotada. A la verdad, a la justicia, a la ascensión de la humanidad, a toda causa grande, al bien común de su nación, de su grupo, de toda la humanidad. A Cristo que recapitula estas causas en sí mismo, que las contiene, que las purifica, que las eleva. A la Iglesia, mensajera de la luz, dadora de vida, libertadora. A Dios, a Dios en plenitud, sin reserva, porque es el bien supremo de la persona, y el supremo Bien Común.

- Por favor, Alberto, antes de volver al cielo: un consejo para vivir en el siglo XXI.

Mirar en grande, querer en grande, pensar en grande, realizar en grande. En los combates de hoy, todo se trata a la escala del hombre y a la escala del mundo. No cuidarse de hacer carrera, sino de llenar su vida en plenitud. Ejercitar mi esfuerzo en los sectores disponibles. Tomar lo que no ha sido realizado. Se trata de servir. No se trata de recorrer solo una pista. Se trata de construir para uso de muchos un largo camino. 

Dibujo: Ignasi Flores