Pedro Arrupe

El jesuita que hoy presentamos es una de las figuras más destacadas de la Iglesia en el Siglo XX. Una vida entregada plenamente a Jesús y su Iglesia; una vida que transmite un mensaje perenne a los jesuitas, a los cristianos y a los hombres de todos los tiempos.

¡Oren, oren mucho! Estos problemas no se resuelven con esfuerzo humano

El padre Arrupe fue un hombre profundamente humilde, que se inculturó en una cultura tan diferente a la occidental como la japonesa. Fue un hombre con una sensibilidad social grande, impulsó entre otras obras el Servicio Jesuita Refugiados que hoy presta una labor inmensa en continentes como el africano. Fue un hombre de una más que probada fidelidad a la Iglesia, en momentos de gran contradicción y desencuentro. Fue un hombre cuyo centro y modelo fue Jesús de Nazaret, como él mismo dijo “no hay nada en el mundo que me atraiga sino Tú sólo, Jesús mío”. Fue un hombre de profunda oración, llegó a decir pocos días antes de su enfermedad a sus compañeros jesuitas “¡Por favor, sean valientes! Les diré una cosa. No la olviden. ¡Oren, oren mucho! Estos problemas no se resuelven con esfuerzo humano”.

Dibujo: Ignasi Flores