Íntimos y auténticos

Llegamos al lugar más especial de la casa: la capilla. En ella acontecen los momentos más íntimos y auténticos de cada novicio. De igual manera que les ocurrió a los discípulos, el encuentro con Jesús nos impulsa a que vivamos y trabajemos con Él, donde sea necesario y siempre a su modo.

con Él, donde sea necesario y siempre a su modo.

Cada día celebramos nuestra fe en común, compartimos la Palabra de Dios y junto al pan y el vino ponemos sobre el altar nuestros sueños, lo que nos hace vibrar, los nombres que llevamos en el corazón, nuestros deseos… La Eucaristía es vital para los jesuitas, de tal manera que organizamos nuestro horario para que el encuentro con Cristo sea lo primero.

La Eucaristía es el sacramento del más puro amor. Buscamos que Jesús sea el centro de nuestra vida al modo de S. Ignacio. Nos sentimos elegidos y bendecidos a la vez que busquemos nuestra manera de rompernos con Cristo,  para entregarnos al mundo.

La alegría se canta,

los ojos se encuentran,

las barreras bajan,

las manos se estrechan,

la fe se celebra…

…y un Dios se desvive

al poner la mesa.

(José María Rodríguez Olaizola sj)