Noviciado

Sábado de excursión

Es costumbre en el noviciado hacer una excursión los sábados. Nada muy planeado. Un simple paseo por el monte o por la costa, una comida de bocata y vuelta a casa. Es bueno sentir el cielo abierto sobre tu cabeza. Estar en medio de un camino de tierra en el que no ves el principio ni el fin, pero que de alguna manera te garantiza seguridad.

Yo nunca dirijo el camino. Normalmente lo hacen otros. Aunque muchas veces pueda ir el primero, sé que hay alguno de mis compañeros por detrás que me dará la indicación correcta.

Son momentos de compartir conversación ligera, bromas, risas, pero también de silencio. Tal vez uno piensa en sus cosas, otro en las de Dios. De alguna manera cada uno trasparentamos lo que Dios pone dentro de nosotros. El silencio es enormemente liberador. Nos iguala a todos. De vez en cuando miramos a nuestro compañero para ver que está bien. Su paz y su esfuerzo nos reconfortan, y seguimos.

El pasado sábado subimos el Pagasarri. La cima tiene unas vistas únicas. Mar abierto a un lado, montes de inmensa belleza a otro. Una caída de impresión. La combinación de vértigo y la sensación de estar en el lugar más bello del mundo no tiene descripción. Es un reflejo perfecto de lo que es el noviciado.

En estas situaciones me gusta recordar que los valientes no son los que hacen cosas imposibles, sino los que se enfrentan a sus miedos. Miraba las vistas, trataba de memorizar el sentimiento y las ideas. Al mismo tiempo intentaba colocar bien los pies y estar tranquilo. Al final acabé por recostarme en una roca que se amoldaba a mi cuerpo. Dios nos lleva a nuestros picos más altos, pero no nos pide que nos mantengamos incómodamente de pie. Nos pide que descansemos y disfrutemos, para poder desgastarnos cuando bajemos al valle.

Es bonito ver que los compañeros también contemplan desde donde están. Cada uno pensando cosas distintas. Sentimos la libertad de saber que Dios está actuando en el otro y abrimos el oído para escuchar el eco de lo que dice el silencio de la montaña: maravilla, vértigo, sueños…