La llamada

Tres palabras clave

Vocación, esperanza y responsabilidad son tres palabras que siempre van de la mano. Cada vez que un joven generoso es capaz de decir “creo que Dios me llama a ser jesuita”, la esperanza se abre paso como una semilla en la tierra. Recuerdo bien cómo la mera intuición de ser sacerdote en la Compañía de Jesús tenía la fuerza suficiente para proyectarme al futuro y hacer que me entretuviera durante horas entre ensoñaciones de entrega a Dios y servicio al prójimo. No hay vocación que no implique...

Cada segundo

Entregar cada segundo de mi vida. Gastarla sin calcular, de un modo sencillo y discreto. Este era mi deseo antes de entrar a la Compañía de Jesús y ser jesuita. Hoy, siéndolo, lo mantengo y lo recuerdo en mis horas más oscuras. Darme, bien a los que ríen o bien a los que lloran; sea en el colegio, en la cárcel, en el hospital, en la calle repartiendo bocatas, en un comedor social, en la universidad, en el metro o en la comunidad. Entregarme en su Nombre, porque en todos los rincones...

Aquí estoy, Señor

Qué bonito es ser parte. Ser parte de Tu Compañía. Estar acompañado y acompañar. Trabajar para colaborar con el Reino, con Tu Reino. A veces es difícil verlo, reconocerlo, porque las frustraciones, los desencantos, los fracasos me pesan. Son lo primero que viene a la superficie. A veces faltan las fuerzas. Sin embargo, los brotes de las semillas de justicia y paz, si hago un poco de silencio en el corazón, salen a la luz. Las veo en tantas personas que trabajan desinteresadamente y hacen...

Enawenê-nawê

Vicente Cañas (1939-1987), nació en Alborea (Albacete). Con 22 años ingresó en el noviciado de San Pedro Claver, en Lérida, de donde salió convertido en misionero. En 1966 llegó a Brasil y dos años después al estado de Mato Grosso, la misma tierra que le vio morir. Cañas fue asesinado un día indeterminado, probablemente un 6 o 7 de abril, en 1987. Su cuerpo apareció casi 40 días después con evidentes signos de tortura. La historia de Vicente Cañas es la de un valiente  que...

Lo mejor de ser jesuita

Si tuvieras que resumir lo mejor de ser jesuita, ¿qué dirías? ¿Qué consejo darías a un joven que se lo está planteando? "La misión, los compañeros, la oración, los rostros de las personas a las que uno sirve..." Este vídeo presenta de una manera apasionada y auténtica la respuesta de estos jesuitas hacia las grandes preguntas de la vocación. Más allá de los miedos, más allá de las inseguridades... Dios nos llama a una vida plena, una vida entregada por Cristo y su Evangelio. Escúchales....

Dios irrumpe en la historia

Acabas de llegar de dos años en Perú trabajando con menores en riesgo, ¿qué ha supuesto para ti estudiar Historia si no has ejercido como profesor o investigador? El poder concluir la carrera de Historia siendo jesuita me ha proporcionado dos cualidades, apertura y enfoque. Ambas están recogidas en la larga tradición de la compañía de Jesús en donde desde sus inicios, los jesuitas se han caracterizado por poder acometer un tema concreto, dentro de una amplia comprensión de la realidad....

El grito de Dios

«Consolad, consolad a mi pueblo – dice vuestro Dios-». Hace tiempo que escuché estas palabras en lo más profundo de mi corazón. Un grito dentro de mí que me exigía una respuesta, que no me dejaba permanecer indiferente o parado. Es el grito de Dios pidiendo ayuda, dándome una misión. Grito que, en Él, nace del contemplar a un mundo herido que pide auxilio. ¡Hay tantas realidades en nuestro mundo que necesitan ser sanadas! Y Dios no permanece ajeno. Las hace suyas, le tocan en lo más hondo....

Otra vida es posible

Hace algunas semanas, en una reunión de confirmación, estuvimos hablando de la vocación. Es en esos momentos cuando te das cuenta de que esta llamada, sigue siendo todavía contracultural y capaz de despertar muchas preguntas. Uno de ellos me preguntó "¿cuándo dejaste de pensar en tener una familia y decidiste meterte a jesuita?". Para sorpresa de todos, mi respuesta fue que nunca. A mi edad, recién cumplidos los 27, todavía sigo pensando en que otra vida es posible. En que, empezar de...

Miedo a enamorarme

Esto puede sonar escandaloso, pero no me da miedo enamorarme siendo religioso. De hecho, creo que es una experiencia casi necesaria. Pero da un poco igual lo que yo crea o lo que nos diga el estereotipo del buen religioso. Porque la realidad es que uno no elige enamorarse o no enamorarse. Sería algo así como tener miedo a tener el pelo rubio o que te gusten las lentejas. Son partes de nuestra vida que están ahí, que en cierta medida nos pueden determinar, pero que no elegimos. El riesgo...

Zapata