Entrar en el noviciado

¿Desear la pobreza?

Antes de ser jesuita viví en un Colegio Mayor en Madrid. La costumbre en el Colegio era personalizar la habitación. De hecho, los veteranos decían que se puede conocer a un colegial entrando en su habitación. Y yo la inundé con fotos, posters, recuerdos de viajes y posavasos por las paredes. En definitiva, la forré de todo lo que me gustaba y de lo que quería mostrar de mí mismo. Cuando, viviendo allí, empecé el discernimiento para entrar en la Compañía, aquella habitación empezó a...

Sin máscaras

Cristo nos llama a seguirlo en pobreza y en humildad; es decir, quiere que le sigamos quitándonos nuestras máscaras, las cosas que nos hacen parecer «mejores»: el dinero que tenemos, los estudios que hemos hecho, nuestras «espléndidas» habilidades… Nos pide dejar a un lado las seguridades materiales, y quitar importancia a aquello que creemos que es nuestra fuerza. Para ser jesuita no es necesario tener cien dones y mil habilidades, Él no llama según lo que nosotros creamos poder dar. Él...

¿Fail Vocacional?

"Bueno, si ahora no digo que sí... Dios siempre vuelve". Es cierto, Dios es bueno, por eso llama cuantas veces sea necesario. En otras palabras, es fácil pensar que volverá a pasar el tren. Y es verdad, quizás, que el tren volverá a pasar, porque depende de Dios y confiamos en que Él no fallará. Lo que no sabemos es si nosotros volveremos a estar allí otra vez para cogerlo. Quizás el tren vuelve a pasar, pero quizás no estarás en el mismo sitio. Cuando alguien siente que Dios le llama,...

Mi vocación en tres imágenes: Fernando Gálligo

Vine al mundo… y me encontré una familia que me acogía con los brazos abiertos. Nacer en un espacio familiar ordenado, que funcionaba, donde había criterios y normas, en el que se aprendía a ser responsable y a hacer bien las cosas, fue un regalo de Dios fundante en mi vida. Sin ese sustrato y humus no hubiera podido crecer nada. Además, disfruté de una educación (en casa y en el colegio) que me enseñó a amar a Dios y a conocerle. Siempre me sentí hijo amado de Dios. Una infancia feliz es...

Para siempre

Los votos del jesuita son para siempre... ¿De verdad se puede comprometer uno a algo así? ¿No da miedo una decisión que te compromete de por vida? Estos compañeros jesuitas nos cuentan cómo viven los votos de pobreza, castidad y obediencia en la Compañía de Jesús. Una y otra vez se repite la idea de que esta vocación no depende de sus propias fuerzas, sino de la fidelidad de Dios. De repente, de manera sorprendente, el "compromiso para siempre" les lleva a hablar espontáneamente de...

Mi vocación en 3 imágenes: Gabi Espinosa

En los días de mi infancia, uno de los más importantes del año era el Domingo de Ramos. En él se daban cita componentes decisivos en mi proceso de transmisión de la fe: el tiempo en familia (en la foto aparezco con mi hermana María en el patio de la casa de mis abuelos ataviado de nazareno antes de la procesión) y la hermandad de la Sagrada Cena en Sevilla, donde cuajé mis primeras amistades de niñez y primer lugar fuera de la familia donde mis padres me confiaron a otros. En entornos así...

Amigos en el Señor: Roger Conesa SJ y Guillermo Sanz SJ

En este cuarto capítulo de la serie titulada Amigos en el Señor Roger Conesa SJ y Guillermo Sanz SJ hablan con afecto y agradecimiento sobre los primeros años de la formación: primero, de su tiempo en el noviciado y, después, del estudio de la filosofía. También de sus sueños y de dónde se imaginan trabajando en un futuro en la Compañía de Jesús. Todo ello lo expresan en un tono distendido y amable, además de con admiración mutua. Porque ser amigos en el Señor es también eso: saber cuidarse...

Mi vocación en tres imágenes: Manuel Albiñana

En esta foto estoy con mi abuelo Raúl, en su casa en un pueblo de la Argentina profunda. Mi infancia tiene que ver mucho con mis abuelos. Y mis abuelos tienen que ver mucho con la fe. Y tienen que ver porque fue en sus casas en donde me crucé con imágenes como las de San Juan Pablo II, la Virgen María o el Sagrado Corazón de Jesús, las cuales recuerdo por las noches me quedaba en silencio a observar. También porque fue a las primeras personas que vi rezar y a quienes les pude preguntar por...

Morir en la Compañía

Juan nace en Diest, en Brabante de Flandes, el 13 de marzo de 1599. Es el hijo primogénito de cinco hermanos. Su padre, Juan Berchmans, es artesano, zapatero y curtidor de cueros. Su madre es Isabel Van den Hove, es la hija del burgomaestre de la ciudad. El joven religioso albergó en su corta vida dos sueños secretos: anunciar la fe en China y convertir de la herejía a sus propios compatriotas. Sin embargo, ambos sueños terminaron de un modo abrupto con la fiebre de un caluroso verano...

Ser Jesuita
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