En casa

Una ventana por la que asomarse al Noviciado: sus horarios, sus espacios, su día a día.

El desierto de la habitación

Cuando nos adentramos en la habitación de una persona entramos en el lugar de su intimidad: su "espacio personal". Es el lugar de descanso por excelencia y, a la vez, lugar de paredes llenas de posters, fotos, palabras... que hablan de personas importantes, deseos, momentos inolvidables... Algo así es la habitación del novicio. La diferencia es la sencillez. El jesuita está llamado, por su voto, a vivir imitando a Jesús, también en la pobreza. Desde el noviciado, aprendemos a desprendernos...

La capilla

Llegamos al lugar más especial de la casa: la capilla. En ella acontecen los momentos más íntimos y auténticos de cada novicio. De igual manera que les ocurrió a los discípulos, el encuentro con Jesús nos impulsa a que vivamos y trabajemos con Él, donde sea necesario y siempre a su modo. Cada día celebramos nuestra fe en común, compartimos la Palabra de Dios y junto al pan y el vino ponemos sobre el altar nuestros sueños, lo que nos hace vibrar, los nombres que llevamos en el corazón,...