Es real
Volviendo de un encuentro de jesuitas en formación, tengo tiempo para pensar en lo vivido.Por fuera nada extraordinario: veintitantos jesuitas jóvenes reunidos un fin de semana paracompartir vida y misión. Pero por dentro, lo que siento es una necesidad casi urgente degritar algo muy simple: “¡Es real!”.Que es real que Dios llama. Que nos ha llamado y sigue llamando. Que la fe lleva a personasnormales a entregarlo todo por el Evangelio. En procesos largos, con dudas, con idas yvenidas… pero...








