Nuestra historia

El apóstol de Brasil

José de Anchieta nació en San Cristóbal de la Laguna, Tenerife, en 1534. Como algunos jóvenes de su tiempo, fue a la Universidad de Coímbra con el fin de forjarse un brillante futuro. Con 19 años, ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús y con 21, encendido por el deseo de que otros conocieran el nombre de Jesús, partió para América donde vivió y murió dedicado a la misión. Nacido para destacar, lo hizo conforme al Evangelio. Fue un gran lingüista, literato, médico, arquitecto,...

Fe y Ciencia

Toda una vida dedicada a la Geofísica, al diálogo con la ciencia en las mejores universidades de tu campo. ¿Es eso propio de un jesuita? Mi destino a estudios especiales me vino al final del juniorado en La Habana, planeando incorporarme al observatorio de astronomía y meteorología del Colegio de Belén. Hice primero Filosofía en la Universidad de Saint Louis, Missouri, y continué después los estudios de Geofísica. Mientras realizaba estos estudios, el gobierno de Fidel Castro incautó el...

El apóstol de los hurones

Juan de Brébeuf (1593-1649) fue el primer misionero jesuita entre los hurones. Fundó puestos de misión, convirtió miles de almas a la fe y movió a muchos jesuitas a ofrecerse para las misiones de la Nueva Francia. Voluminoso de cuerpo, de carácter amable, con un corazón de gigante, se le llegó a conocer como el apóstol de los hurones. Había nacido en Normandía, y entró en la Compañía al acabar los estudios universitarios. Enseñó en un colegio en Rouen y a continuación fue ordenado sacerdote...

Universales por vocación: nuestra casa es el mundo

¿Qué significa para un jesuita la disponibilidad para ser enviado a cualquier lugar? Desde los orígenes de la Compañía de Jesús, el carisma ignaciano nos invita a «discurrir por el mundo» para servir allí donde exista una mayor necesidad. Para acercarnos a esta realidad lanzamos una serie de testimonios vocacionales titulada, «Universales por el mundo», que recogen las vivencias de distintos compañeros jesuitas en el extranjero. A través de sus relatos, viajaremos a países como Italia,...

El divino impaciente

Francisco Javier (1506-1552) nació en el castillo familiar de Navarra, y allí aprendió las primeras letras. En septiembre de 1525 fue a París para comenzar sus estudios. Allí tuvo como compañero de habitación a Pedro Fabro y a Ignacio de Loyola, un fracasado cortesano que ahora se dedicaba a la oración. A pesar de la inicial reticencia, Javier fue conquistado para Cristo por el de Loyola y junto con otros compañeros, acudió a Montmartre el 15 de agosto de 1534, donde hicieron los votos de...

De señor a siervo

Francisco de Borja y Aragón nació en Gandía en 1510. Era por línea paterna bisnieto del Papa Alejandro VI y por línea materna de Fernando el Católico. Con 19 años se casó con Leonor de Castro con quien tuvo ocho hijos. Marqués de Lombay, Caballerizo mayor de la Emperatriz Isabel de Portugal, Virrey de Cataluña, Caballero de la orden de Santiago, Duque de Gandía, Grande de España y Prepósito general de la Compañía de Jesús.  La retahíla de títulos puede ensombrecer...

Desde una habitación

El mundo entero cabe en una pequeña habitación... Anselmo Rabadán nos cuenta todo lo que Ignacio hizo desde su cameretta en Roma. Envió a sus compañeros jesuitas por todo el mundo, redactó las constituciones de la Compañía, escribió cientos de cartas con las que los primeros compañeros vivieron "en unión de ánimos". Todo eso y mucho más, desde una habitación....

Un jesuita en el exilio

José Pignatelli (1737-1811) nació en el seno de una familia noble. Recibió la fe en su casa y en el colegio de los jesuitas de Zaragoza, su ciudad natal. Con 10 años ya había vivido la muerte de sus padres y con 16 entró en el Noviciado, siguiendo después el itinerario normal de formación en su época. Pignatelli había abandonado la vida privilegiada de Grande de España por la sencilla rutina de un profesor jesuita, pero todo cambió súbitamente cuando el rey Carlos III expulsó a la Compañía...

Amigos

Cada vez estoy más convencido de que, entre otras cosas, ser jesuita es ser amigo. Si miramos al grupo de primeros compañeros que fundaron la Compañía de Jesús, encontramos a un grupo unido por una profunda experiencia de amistad. Tres estudiantes que compartían habitación en París, se liaron la manta a la cabeza y comenzaron una historia que hoy se llama Compañía de Jesús. Esa amistad no era exclusiva y por eso convocaron a otros amigos, hasta que esa cuadrilla se puso a las órdenes del...

Ser Jesuita
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