Entrar en el noviciado

La familia en mi decisión

¿Cómo vivió tu familia la decisión de entrar en la Compañía? Como ya en la casa familiar se olían la cosa, no me quedó más remedio que anunciar que quería ser jesuita cuando aún me faltaban dos cursos para terminar la carrera y entrar en el noviciado. No se murieron de pena, no saltaron de alegría. Creo que se sorprendieron. Tras un cierto silencio incómodo durante ese par de años, finalmente me fui al noviciado. Con ello, de alguna manera se rompieron los sueños que mi familia tenía para...

Joven, testarudo… y santo

Estanislao de Kostka (1550-1568) es conocido por su santidad juvenil y su férrea decisión de seguir la llamada de Dios a pesar de los obstáculos que ponía su familia. De noble familia polaca (su padre era señor de Zakroczym y senador del reino) estaba destinado a la vida pública. Con 13 años, sus padres le enviaron a estudiar al colegio de los jesuitas en Viena, donde se educaba la nobleza austriaca. Allí, tuvo una experiencia mística en la que la Virgen María le ponía al Niño Dios en sus...

Mi vocación en tres imágenes: Fernando Gálligo

Vine al mundo… y me encontré una familia que me acogía con los brazos abiertos. Nacer en un espacio familiar ordenado, que funcionaba, donde había criterios y normas, en el que se aprendía a ser responsable y a hacer bien las cosas, fue un regalo de Dios fundante en mi vida. Sin ese sustrato y humus no hubiera podido crecer nada. Además, disfruté de una educación (en casa y en el colegio) que me enseñó a amar a Dios y a conocerle. Siempre me sentí hijo amado de Dios. Una infancia feliz es...

Sin máscaras

Cristo nos llama a seguirlo en pobreza y en humildad; es decir, quiere que le sigamos quitándonos nuestras máscaras, las cosas que nos hacen parecer «mejores»: el dinero que tenemos, los estudios que hemos hecho, nuestras «espléndidas» habilidades… Nos pide dejar a un lado las seguridades materiales, y quitar importancia a aquello que creemos que es nuestra fuerza. Para ser jesuita no es necesario tener cien dones y mil habilidades, Él no llama según lo que nosotros creamos poder dar. Él...

Para siempre

Los votos del jesuita son para siempre... ¿De verdad se puede comprometer uno a algo así? ¿No da miedo una decisión que te compromete de por vida? Estos compañeros jesuitas nos cuentan cómo viven los votos de pobreza, castidad y obediencia en la Compañía de Jesús. Una y otra vez se repite la idea de que esta vocación no depende de sus propias fuerzas, sino de la fidelidad de Dios. De repente, de manera sorprendente, el "compromiso para siempre" les lleva a hablar espontáneamente de...

Ganar el mundo

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero? (Mt 16, 26) Esta frase que Jesús dirige a sus discípulos -y cuentan que san Ignacio de Loyola lanzó a san Francisco Javier en París- fue fundamental en los últimos años en que estudiaba la carrera de Derecho en Madrid, cuando sentía que el mundo me presentaba muchas opciones. En lo profesional podía opositar, trabajar en un despacho de abogados, quizás hacer un máster o buscar salidas profesionales en el extranjero; en lo personal, me atraía...

¿Clausura?

Al llegar los períodos electorales, en las conversaciones en la mesa o en la quiete suele aparecer el tema de qué pasaría si que nos tocara estar en una mesa electoral («¿tendríamos que ir a nuestra ciudad de origen?»). Sin embargo, la conversación no abunda mucho, porque para el caso el noviciado está considerado “vida religiosa de clausura”: estamos exentos. ¿Pero es realmente nuestra comunidad de “clausura”? Si bien es cierto que en la vida del jesuita el noviciado es un período...

Vida y misión

Radio Ecca entrevistó a nuestro compañero Antonio Bohórquez pocas semanas antes de su ordenación sacerdotal. El programa Carretera realiza entrevistas en profundidad y esta vez le tocó a Antonio, jesuita sevillano, amante de la cultura andaluza y con un gran recorrido en el mundo de la pastoral...

El noviciado y la oración por las vocaciones

Queridos amigos: Orar los unos por los otros es tenernos presentes delante de Dios, es pedir que nos ayude y nos acompañe en nuestro día a día, en nuestras necesidades y dificultades, en nuestras intenciones, tareas y proyectos; y también dar gracias por las vidas de unos y de otros, y por tantos dones que Dios ha puesto al servicio de todos. Es por eso por lo que no podemos dejar de recordar y agradecer a tanta gente que cada día dedica oraciones por nosotros y por la Compañía. Sois muchos...

Ser Jesuita
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