Seamos católicos: oremos por las vocaciones
Hay casos en los que la única cosa que se puede hacer es ser católico. Así se expresaba una periodista agnóstica o atea en una columna que leí en el periódico a principios del verano pasado. En su caso, su vuelta al catolicismo durante 45 minutos se debía a un atasco que la pillo en la M-30 camino del hospital en donde su padre estaba a punto de morir. Su oración, una súplica para llegar a tiempo y ver todavía con vida a su padre. Por suerte, o por gracia, le esperó. Lo cierto es que ese...

