Balones fuera
Con el tema de discernir la vocación me da que a veces podemos jugar a una cierta política de desgaste. Intuimos que algo nos llama, que lo que nos traemos entre manos nos sabe a poco en comparación… pero a la vez constatamos que estamos (más o menos) bien, con unas cuantas cosas seguras bajo el brazo, y que dejarlo por algo tan difuso no parece el movimiento más inteligente. Frases como “Si tiene que ser será”, o “Si es de Dios ya volverá” tienen su parte de sabiduría, pero nosotros...








