Entrar en el noviciado

¿Quién es quién?

Breve entrevista a Álvaro Lobo En el espacio de un tuit, ¿cómo se definiría? Un apasionado de la vida que ha descubierto que la mejor forma de vivir al máximo es siendo jesuita. ¿Quién es Jesucristo para Álvaro Lobo? Para mí es modelo y amigo que me inspira, me guía y me acompaña. Cuando hago las cosas a su manera, soy mejor persona. Cuando me he fiado de Él, el tiempo le ha dado la razón. Su fe cristiana, ¿qué sentido le da? Antes de ser jesuita también era muy feliz y si no fuera jesuita...

Tres palabras clave

Vocación, esperanza y responsabilidad son tres palabras que siempre van de la mano. Cada vez que un joven generoso es capaz de decir “creo que Dios me llama a ser jesuita”, la esperanza se abre paso como una semilla en la tierra. Recuerdo bien cómo la mera intuición de ser sacerdote en la Compañía de Jesús tenía la fuerza suficiente para proyectarme al futuro y hacer que me entretuviera durante horas entre ensoñaciones de entrega a Dios y servicio al prójimo. No hay vocación que no implique...

Contagio

Una experiencia central en el noviciado es el “mes de hospitales”, tradición mantenida desde los primeros compañeros, custodiada por las Constituciones y actualizada año a año en cada noviciado jesuita tan sólo unas semanas después del mes de Ejercicios Espirituales. Pero ¿qué objetivo tiene este “envío” por un tiempo concreto a trabajar en un “hospital” (léase psiquiátrico, enfermería o residencia)? ¿Qué añade a nuestra formación en el noviciado? El refranero español está trufado de dichos...

Cada segundo

Entregar cada segundo de mi vida. Gastarla sin calcular, de un modo sencillo y discreto. Este era mi deseo antes de entrar a la Compañía de Jesús y ser jesuita. Hoy, siéndolo, lo mantengo y lo recuerdo en mis horas más oscuras. Darme, bien a los que ríen o bien a los que lloran; sea en el colegio, en la cárcel, en el hospital, en la calle repartiendo bocatas, en un comedor social, en la universidad, en el metro o en la comunidad. Entregarme en su Nombre, porque en todos los rincones...

Estudiar durante el noviciado

Como ya sabemos, el noviciado es la primera de las etapas de la vida de cualquier jesuita, y se encuentra estructurada en cuatro experiencias fundantes: ejercicios espirituales, servicio en hospitales, vida en una comunidad jesuita diferente del noviciado y peregrinación en pobreza. Sin embargo, estas experiencias ocupan únicamente cuatro meses de los dos años que dura el noviciado. ¿Qué hace un novicio durante todo el tiempo restante? Una de las principales actividades que le ocupan a lo...

Ganar el mundo

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero? (Mt 16, 26) Esta frase que Jesús dirige a sus discípulos -y cuentan que san Ignacio de Loyola lanzó a san Francisco Javier en París- fue fundamental en los últimos años en que estudiaba la carrera de Derecho en Madrid, cuando sentía que el mundo me presentaba muchas opciones. En lo profesional podía opositar, trabajar en un despacho de abogados, quizás hacer un máster o buscar salidas profesionales en el extranjero; en lo personal, me atraía...

Joven, testarudo… y santo

Estanislao de Kostka (1550-1568) es conocido por su santidad juvenil y su férrea decisión de seguir la llamada de Dios a pesar de los obstáculos que ponía su familia. De noble familia polaca (su padre era señor de Zakroczym y senador del reino) estaba destinado a la vida pública. Con 13 años, sus padres le enviaron a estudiar al colegio de los jesuitas en Viena, donde se educaba la nobleza austriaca. Allí, tuvo una experiencia mística en la que la Virgen María le ponía al Niño Dios en sus...

¿Desear la pobreza?

Antes de ser jesuita viví en un Colegio Mayor en Madrid. La costumbre en el Colegio era personalizar la habitación. De hecho, los veteranos decían que se puede conocer a un colegial entrando en su habitación. Y yo la inundé con fotos, posters, recuerdos de viajes y posavasos por las paredes. En definitiva, la forré de todo lo que me gustaba y de lo que quería mostrar de mí mismo. Cuando, viviendo allí, empecé el discernimiento para entrar en la Compañía, aquella habitación empezó a...

Nuestra Betania

El verano en el noviciado es un tiempo en el que nuestra comunidad se dispersa. Cada novicio es enviado a vivir distintas experiencias que, con el tiempo, se convierten en piedras angulares de nuestra formación. Por eso, el reencuentro comunitario tras este periodo adquiere una importancia especial. En torno a estos días se remueven muchas cosas: es el regreso de los miembros de la comunidad tras más de dos meses, acompañado por una marea de sentimientos y emociones, especialmente tras las...

Ser Jesuita
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