Testimonio

Aprendiz de humano

por

Marchó en 1990 a Honduras como médico de una clínica de una parroquia. Allí conoció a la Compañía de Jesús. Entró en ella y desde la etapa de magisterio (1997) ha trabajado con refugiados en Ixcán (Guatemala) y como sacerdote en el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) en Nicaragua, Chiapas y Guatemala.

¿Cómo te definirías en el espacio de un tuit?

Aprendiz de hermano.

¿Quién es Jesucristo para ti?

Alguien muy cercano que está ahí y que me ha ido descubriendo que su cariño es más que el de un amigo: un hermano. Es genial porque también siento su divinidad, pero no como poder. Cuando necesito algo recurro a San José –sin abusar– y también, como buen asturiano, a la Virgen de Covadonga. Lo divino que me transmite Jesús es la universalidad. Él es un hermano que me presenta continuamente a otros hermanos, como la milonga de Atahualpa Yupanqui: yo tengo tantos hermanos, que no los puedo contar. Tengo confianza en que va a lograr su propósito de reunirnos a todos, todos, y nos toca empujar a pesar de que es posible que esa hermosa mañana ni tú, ni yo, ni el otro, la lleguemos a ver, como dice el Canto a la Libertad. Pero sí. La vamos a ver.

¿Cómo oras en tu día a día?

Este amigo-hermano manda muchos WhatsApp, pero tristemente le respondo pocos. Sin embargo, no me borra de su
lista de contactos y nos solemos ver presencialmente en la eucaristía, me invita a su mesa, y sí, pongo algo de mi parte:
mi mejor oración es preparar la homilía y descubrir en el Evangelio novedades increíbles. Otras veces la oración es unir
dos cosas que me enseñaron mis padres: tenían una fe muy militante y leían la prensa todos los días. Tengo el vicio de
leer mucha prensa y descubrir la buena nueva ahí o en acontecimientos del día al hacer el examen ignaciano.

¿Qué es la Compañía de Jesús para José Luis?

Cuando conocí la capilla de la Storta, donde Ignacio tuvo una visión que dio origen al nombre de Compañía de Jesús, me di cuenta de que esa capilla tiene forma de casa y está al lado del camino a Roma. Casa y camino. En la comunión y en la misión somos compañeros, pero sólo si Jesús nos hace compañeros y servidores.

Descubre más

Ser Jesuita
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más información