La oración personal

Cada segundo

Entregar cada segundo de mi vida. Gastarla sin calcular, de un modo sencillo y discreto. Este era mi deseo antes de entrar a la Compañía de Jesús y ser jesuita. Hoy, siéndolo, lo mantengo y lo recuerdo en mis horas más oscuras. Darme, bien a los que ríen o bien a los que lloran; sea en el colegio, en la cárcel, en el hospital, en la calle repartiendo bocatas, en un comedor social, en la universidad, en el metro o en la comunidad. Entregarme en su Nombre, porque en todos los rincones...

Contento, Señor, contento

Alberto nació el 22 de enero de 1901, en Viña del Mar, Chile, en el seno de una familia cristiana. Desde niño el sufrimiento traspasó su vida pues con sólo cuatro años perdió a su padre víctima de la violencia. Fue en el colegio san Ignacio donde conoció a los jesuitas y fue naciendo su vocación. Sin embargo, la difícil situación económica de su familia le imposibilitó cumplir su sueño de entrar al noviciado hasta 1923. Como jesuita, su carisma y la alegría contagiaban a todos los jóvenes...

Díaz de Rábago: Alma misionera

En el espacio de un tuit, ¿cómo se definiría?  Como un mediocre viejo misionero jesuita que siempre ha creído que la providencia de Dios ha dirigido su vida de una manera admirable y para bien. En mi caso, Mao Tsetung incluido. ¡Si lo sabré yo!   ¿Quién es Jesucristo para Andrés Díaz de Rábago?  Mi mejor amigo; Dios con nosotros, Dios conmigo, Dios contigo, día y noche. Siempre.   Su fe cristiana, ¿qué sentido le da?    Todo. He vivido la mayor parte...

Aprendiz de humano

Marchó en 1990 a Honduras como médico de una clínica de una parroquia. Allí conoció a la Compañía de Jesús. Entró en ella y desde la etapa de magisterio (1997) ha trabajado con refugiados en Ixcán (Guatemala) y como sacerdote en el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) en Nicaragua, Chiapas y Guatemala. ¿Cómo te definirías en el espacio de un tuit? Aprendiz de hermano. ¿Quién es Jesucristo para ti? Alguien muy cercano que está ahí y que me ha ido descubriendo que su cariño es más que el de un...

Es Dios quien marca los tiempos

"Creo que el sacerdote tiene que estar dispuesto siempre a hacer fiesta: esto es, vivir sin escatimar en nada, abierto al perdón y derrochando tiempo y alegría con las personas, especialmente, con aquellos para los que la vida es más difícil y van y vienen constantemente, como el hijo pródigo". Lee su testimonio completo en este...

Vidas entregadas: Josep Maria y Elías

En la serie de vocaciones Vidas Entregadas, nos acercamos a nuestros compañeros jesuitas mayores y a su testimonio de vida entregada al servicio de Dios, de la Iglesia y del mundo. En este nuevo capítulo nos adentramos en la vida de Elías Royón, cuya misión ha sido el cuidado de la Compañía de Jesús desde la formación, como maestro de novicios, y después en distintos cargos de Gobierno, como Provincial o asistente del padre General para Europa meridional. Elías sigue viviendo hoy su...

En todo Amar y Servir

Este vídeo forma parte del documental "Un jesuita en formación" (encuentra aquí el primer capítulo). En él se nos muestra el día a día de los escolares jesuitas... Una vida tan normal y tan especial a la vez. Descubre dónde y cómo rezan; acompáñalos en su misión de servicio a los jóvenes, a los presos... en un colegio o en una parroquia. Adéntrate en este vídeo con los ojos bien abiertos... No tengas prisa. Hay mucho de Dios en cada detalle, en cada palabra, en cada mirada. ¡Ánimo y que lo...

Mi vocación en 3 imágenes: Lucas Alcañiz

Me siento muy afortunado ya que conservo muchos momentos de Dios en mi infancia. Recuerdo, especialmente, las noches de verano que pasaba en el campo. Me quedaba embobado mirando el cielo y pensando qué grande tenía que ser Dios para haber hecho algo tan espectacular. Desde muy pequeño, tuve la intuición de que Jesús estaría siempre a mi lado, incluso se me pasó alguna vez por la cabeza que me quería para sí.  Además, por ser el pequeño de mi casa, la figura de mis padres y mis tres...

Partirse y repartirse

El bosque ha sido mi cuna, desde pequeño recorriendo con familiares árboles y colinas, reconociendo pájaros, explorando riachuelos y cuevas. No logro recordar cuándo empezó el deseo de amar la naturaleza, pero lo sentía totalizante, como escribe Casaldáliga: “Habréis de amarlo todo, todos, todas”. Al principio entendía nuestra vida cristiana en el mundo como personajes épicos que arriesgan todas las vidas de un videojuego, una tras otra, para lograr alcanzar un objetivo, la misión de Dios....

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