Testimonio

Balones fuera

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Con el tema de discernir la vocación me da que a veces podemos jugar a una cierta política de desgaste. Intuimos que algo nos llama, que lo que nos traemos entre manos nos sabe a poco en comparación… pero a la vez constatamos que estamos (más o menos) bien, con unas cuantas cosas seguras bajo el brazo, y que dejarlo por algo tan difuso no parece el movimiento más inteligente. Frases como “Si tiene que ser será”, o “Si es de Dios ya volverá” tienen su parte de sabiduría, pero nosotros podemos más bien usarlas como quien despeja el balón del área. Y a correr.

Es cierto que los tiempos de la vocación no tienen tanto que ver con lo cronológico (del griego cronos), y mucho menos con una planificación exhaustiva. Tienen más bien con un kairós (otra forma griega de decir tiempo): tiene que ver con momentos en los que ves que un sendero se abre y es el momento de dar un paso. Y es cierto también que eso no se puede forzar, que la prisa no es buena compañera y que en algunas urgencias puede haber mucha autoexigencia. Fiarse de Dios puede en efecto significar perfectamente esperar, tener paciencia y no avanzarse, y sobre todo buscarlo en una profundidad mayor que ciertas dicotomías tramposas.

Pero, que algo sea de Dios, no significa que tenga que venir Él mismo a llamar a tu puerta, con un plan de futuro a 15 años vista y una lista de garantías. Pues si algo es de Dios, precisamente, no podrá sino pedir de nuestra parte al menos unos gramos de fe: algo tan sencillo y tan difícil como confiar que la voz más honda que en ti has encontrado puede sostenerlo todo en su aparente fragilidad.

Y todo lo demás, las certezas derivadas de pensar que “mientras tanto voy haciendo” o que “si lo pienso tampoco estoy mal” podrán ir achicando agua indefinidamente, pero creo que no podrán calmar esa sed de verdad que por lo que sea no se va. Y es que un Dios que solo entrase en juego cuando te va mal, o por el que realmente no tuvieras nada que arriesgar al seguirle, sería un dios salvavidas, pero no el Dios que da la Vida y que te sueña dándosela a otros.

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